
Uno de los aspectos curiosos e interesantes de Tomelloso es el de sus mulas y toda la cultura en torno suyo. Lorenzo Sánchez López había estudiado y prestado atención a este tema. En muchas ocasiones, cuando estábamos en nuestro despacho, Lorenzo sacaba un papel y leía un fragmento de una poesía a una mula. Yo le contaba mis vivencias de niño y de soldado en una unidad con mulas en el ejército español.
En Tomelloso se siguen manteniendo mulas y cada año se organiza un concurso de reatas. Se trata de un espectáculo muy llamativo y que merece la pena ver. Además, se puede visitar el Museo del Carro y la mayor cooperativa vinícola de Europa donde tienen estas reproducciones a tamaño natural de estos animales.
A mí me resultaba curioso lo que me contaba Lorenzo sobre el siglo XVII y XIX y las mulas de Tomelloso porque había leído que costó mucho trabajo a los ilustrados la introducción de este ganado para su uso agrícola en España.